Prueba biomecánica en accidente de tráfico

Prueba biomecánica en accidente de tráfico: La que faltaba

Les presentamos el nuevo invento de las compañías de seguros para no pagar indemnización por lesiones en accidente de tráfico, la prueba biomecánica.

prueba biomecánica en accidente de tráfico en tenerifeFalta de nexo causal, accidente de baja intensidad, prueba biomecánica … la capacidad de las aseguradoras de ir acuñando conceptos y procedimientos encaminados a oponerse al abono de cualquier indemnización por accidente de tráfico es realmente asombrosa.

Empecemos por la teoría: una prueba biomecánica, en pocas palabras, es una técnica por la que se somete al lesionado a una serie de pruebas de esfuerzo, resistencia y movimiento. Estas pruebas están monitorizadas por una máquina que mide en forma de ondas la reacción del cuerpo ante dichos movimientos, mostrando alteraciones ante aquéllos que implican dolor o limitación (véase imagen superior)

En principio, pues, la prueba biomecánica sería una herramienta perfecta para saber cuándo a un perjudicado en accidente de tráfico realmente tiene dolor o limitación, desgranando aquellas personas realmente lesionadas de las que sólo fingen a fin de cobrar una indemnización del seguro…. si no fuera porque en no pocas ocasiones no se utilizan para acabar con los falsos lesionados, sino para hacer “desaparecer” lesiones reales.

Para muestra, un caso que recientemente hemos tramitado en el despacho. Un señor sufre un accidente de tráfico por una colisión por alcance trasero. Se queja de un dolor importante en la zona del cuello. La compañía de seguros y por extensión uno de sus centros médicos “afectos”, en lugar de hacerle una resonancia magnética, deciden someterle a una prueba biomecánica. El lesionado se somete, y según los resultados no tiene patología alguna, por lo cual se determina que está fingiendo sus lesiones y le dan el alta. Siguiendo nuestros consejos, el cliente se costea la resonancia magnética que le había negado su seguro y -¡oh, sorpresa!- resulta que en la zona de la que se quejaba aparecen dos hernias producto del accidente de tráfico.

Obviamente en el caso que les relato al cliente se le reemprendió el tratamiento y finalmente fue indemnizado por los daños reales, pero la cuestión básica es: ¿cómo es que la prueba biomecánica obvió nada menos que dos hernias?. Les dejo escoger la respuesta:

  1. El personal de algunos centros encargados de las pruebas no tiene la pericia y conocimientos suficientes. Digo esto porque el caso que les relato no es en absoluto un caso aislado.
  2. Algunos centros han encontrado en la prueba biomecánica una manera de darle el alta a los pacientes en base a unos resultados como mínimo interpretables, escatimándole además a los lesionados la posibilidad de realizarse pruebas objetivas de verdad, como resonancias.

En cualquier caso, son legión los médicos forenses que consideran que la prueba biomecánica carece de valor probatorio salvo que se haga en unas condiciones muy concretasl y, huelga decirlo, siempre que lo que se busque sea encontrar una patología, y no tratar de esconderla. Desde luego, pocas sentencias hay que tomen en consideración los resultados biométricos, si bien ya en el baremo de tráfico que se avecina algún lobby ya ha “convencido” al gobierno para que se tengan en cuenta a la hora de determinar la existencia de lesiones musculares.

 

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