Esguince cervical sin indemnización

esguince cervical en accidente de trafico en tenerife

Esguince cervical, del fraude a la paranoia

Vayan por delante tres verdades indiscutibles: la lesión más habitual en un accidente de tráfico es un esguince cervical, un número nada desdeñable de personas que sufren un accidente de tráfico exageran o directamente se inventan un esguince cervical para cobrar una indemnización por lesiones, y para las compañías de seguros cualquier lesionado es un estafador en potencia.

Si sumamos estas tres verdades es de esperar que la reclamación de indemnización por esguince cervical acabe convirtiéndose en una guerra de guerrillas donde una parte -la aseguradora- combate forzando altas en rehabilitación e indagando en el historial de los lesionados en busca de tramas criminales, mientras la otra -el lesionado- se enroca en sus síntomas y viendo que para la contraparte todo es una cuestión de dinero decide combatir con las mismas armas y en consecuencia no perdonar ni un euro.

Esguince cervical: el origen del problema

Dentro de la cruzada que las aseguradoras vienen emprendiendo desde hace unos años, han aparecido sesudos estudios que dividen el esguince cervical en distintos estratos de gravedad, llamados grados;

  • Grado 0: No existe ni dolor cervical ni limitaciones. Implicaría ausencia de esguince cervical.
  • Grado I: El perjudicado alega tener dolor y limitaciones, pero a nivel de palpación y radiológico no aparece nada.
  • Grado II: Hay dolor y reducción de la movilidad que se puede detectar a la exploración.
  • Grado IV: A los síntomas anteriores se junta sensación de hormigueo en los dedos, mareos y cefaleas. Se puede objetivar un esguince cervical de este tipo a través de pruebas neurológicas.
  • Grado V: Fracturas o luxaciones cervicales, apreciables mediante pruebas radiográficas.

Como se ve, del grado dos en adelante el esguince cervical se puede acreditar por diferentes métodos objetivos. El punto de conflicto surge con el esguince cervical de grado I, ya  que ni el lesionado puede acreditar que lo padezca ni la aseguradora asegurar (valga la redundancia) que no lo tenga.

Del cuponazo cervical a la reforma del baremo de tráfico

Y en el seno de esa guerra emprendida por las compañías de seguros contra el esguince cervical de grado uno se empieza a escuchar ese runrún que empieza como un rumor y acaba en reforma de ley a la que el lobby de presión de turno consigue sus objetivos: Que si donde más dinero pierden las aseguradoras es con los esguinces cervicales, que si hay mucho fraude, que si ahora acuñamos la expresión “cuponazo cervical” para definir a aquellas personas que deciden arreglar la casa a cuentas de echarse la mano al cuello a la que tienen un accidente minúsculo, que si los seguros se encarecen por culpa de esta picaresca, etc, etc. La maquinaria propagandística de las aseguradoras ya va preparando el terreno para el nuevo hachazo.

Y ya algunos tramitadores de compañías de seguros empiezan a amenazarnos a los abogados privados de tráfico con que no tardará en salir -dicen que incluso en este año 2014- un nuevo baremo de tráfico en el cual se aumentarán las indemnizaciones por accidentes graves (el 1%) y se reducirán/eliminarán aquellas lesiones leves, con especial hincapié en nuestro bienamado esguince cervical, que puede acabar quedándose sin indemnización.

Imagen: diario público

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