Actualización de la indemnización en el nuevo baremo

Actualización de la indemnización por lesiones en el nuevo baremo de tráfico

Va a variar de forma sustancial la actualización de la indemnización en el nuevo baremo de accidentes de tráfico respecto a las lesiones reclamadas

actualización de la indemnización en el nuevo baremo de tráfico

Introducción

Hemos comentado en otros artículos que desde hace varios lustros, las indemnizaciones por daños personales se venían indemnizando tomando como base el conocido como baremo de accidentes de tráfico. En esencia se componía éste de unas tablas publicadas por el Ministerio de Hacienda, en las cuales se indicaba -entre otras cosas- un sistema de puntos máximo y mínimo para valorar una determinada secuela, o el importe en euros que se debería abonar por un día de baja. Cada año se producía una actualización de la indemnización por lesiones comprendida en dicho baremo, y que básicamente lo que hacía era actualizar conforme al Indice de Precios al Consumo (IPC) las cantidades dinerarias contenidas en el baremo original.

Así, cada año, normalmente hacia febrero-marzo, el ministerio publicaba lo que se conocía como nuevo baremo (baremo 2015, baremo 2014, etc), que a su vez debía inerpretarse conjuntamente con el baremo original. Se estableció que para saber si procedía la actualización de la indemnización conforme al nuevo baremo que se publicara se debía estar a la fecha de estabilización lesional. Esto es, si yo sufría un accidente de tráfico en 2013, pero el alta médica la obtenía en 2014, la actualización del baremo aplicable debía ser la de éste segundo año.

La situación con el nuevo baremo de tráfico

La profunda reforma que este año 2015 ha sufrido el baremo de tráfico, amén de afectar -para bien y/o para mal- a la mayoría de lesiones, introduce dos novedades respecto a la actualización de la indemnización. La primera es que el nuevo baremo se actualizará automáticamente a fecha uno de enero de cada año. Es decir, no pasará como hasta ahora, en que debíamos esperar a la privamera para ver publicada dicha actualización, lo cual a la postre provocaba que no pocos lesionados acabaran cobrando en base a un baremo desfasado por no retrasar en exceso su reclamación o efectuar ésta fuera de plazo.

La segunda novedad que introduce el baremo 2015 respecto a la actualización de la indemnización es que ya no se tomará como referencia el IPC, sino  el índice de revalorización de las pensiones previsto en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Se nos dice que se utilizará dicho índice «por ser el que más se aproxima a los principios y características de una indemnización». Este cambio me parece francamente desacertado, pues de todos es sabido que así como el IPC es un marcador objetivo de los incrementos y decrementos del precio de las cosas, el índice de revalorización de las pensiones es un parámetro artificial controlado por el gobierno de turno a los efectos de poder hacer frente al pago de las clases pasivas. Esto se ve claramente si nos fijamos en el ambos indicadores durante esta década de crisis: el IPC ha seguido creciendo (salvo el último año) y en cambio las pensiones se han visto casi congeladas. No entiendo por qué se ha procedido a vincular una indemnización a satisfacer por una entidad privada con una pensión que depende de factores de tesorería ajenos al mercado y el precio real de la vida.

 

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